De tanto rezar a un dios que quién sabe si existe lo que más quería pasó, de tanto andar nerviosa, perder cosas, que me vaya mal en el laburo, paso al fin, no más preocupaciones... O quizás de tanto andar cantando "Andres veni por favor, acompáñame un poquito" pasó. O quizás, paso porque tenía que pasar y solo quiso asustarme un no se que. Después de dos meses con los huevos (? en la garganta al fin un suspiro, al fin puedo planear algo de acá a un mes sin tener que torturarme con preguntas como... ¿Y si estoy...? ¿Y si se me ve...? ¿Y si estoy s...? ¿Y si me mando una cagada...? Ahora, no, no importa nadie más que yo. Porque ame, pero me amo mucho más a mi misma, y ahora se termino el calvario de pensar en eso, solo queda pensar un poco más en mi.
EY EY EY, entra a su muro, ey ey ey torturate un rato, así cuando lo ves te acordas de por qué lo odias, y no de cuanto lo amas, o lo amaste alguna vez.
Pero si pensas que estoy derrotado,
quiero que sepas que me la sigo jugando
porque el tiempo, el tiempo no para.
No hay comentarios:
Publicar un comentario